Fuengirola ’04

¡Que moderno soy, que me voy a Fuengirola!

No se me asusten. Márchome a un Festival de Verano de nombre Avant, que se celebra en un Castillo.

Muuuuuuuuuuy cool.

¿Fauna? Gafapástez, guiris de vacaciones en la Costadelsol, friquis de diverso pelaje, fans treinticuarentones de los Smiths (no veré al bueno de Morrissey, porque me marcho para allá el viernes ¡Lástima! Y encima hoy nos enteramos de que Bowie ha suspendido su gira y no podré verle en el Monte Do Gozo..ooooh! Esperemos que Dylan sí venga, por lo menos a Alcalá ¿no, Jota? Andan mayores ellos, claro, y se van luxando las espaldas), algún mochicalimochero despistao (¿habrá pies negros vendiendo cervezas y pastis como en el Sónar?) y algún bakalutti perdido al olor del buen bombo 4×4…

Qué bonito el buen viaje caído del cielo. El lunes me confirmaron la acreditación y hoy el transporte (la frego del Rodri) y el alojamiento (chalecito muy cercano a la playa cortesía del Eduardo, mu enrollao); y un festival de tranqui, con un único escenario y cinco o, a lo sumo, seis conciertos por día.

Buen plan. Yes.

Last Night Jeff Tweedy Saved My Life

Nos vemos en el estribillo

Joan, La Habitación Roja

Ha nacido un fantasma, o A Ghost Is Born, si lo prefieren. Llámase así el último disco de Wilco.

Candidatos a grupo del siglo, no dejan de entregar obras maestras, sobre todo, en su sencillez (aparente).

Apostemos por las pequeñas (grandes) cosas -como la eficacia de un estribillo irresistible a tiempo- para mitigar los peores reveses vitales.

Tal y como hace Jeff. Que este es de los que sufren de verdad -migrañas, concretamente, entre otras cosas (suponemos)- y por eso se marca tamañas canciones… y actuaciones; a ver si vuelven, que nos dejaron con ganas de mucho más.

Contraste: toda la tarde montando un par de programitas de La Unión.

leonor vs r

¿Qué tal el día después?

Bueno, se reencuentra uno con el mundo laboral después de cuatro días de enclaustramiento y ausencia… y prueba las latas de aquariuslimón de la maquina expendedora del curro.

También se puede conocer a Leonor Watling, darle dos besos, dejarse cautivar por su simpatía y su dulzura angelical (se los juro, pese a lo cursi que me está quedando) e incluso por su música, que no está mal. Me quedo con su sonrisa, con su piel… y, va, con su escote… ¡Qué le voy a hacer, soy así de primitivo para algunas cosas! Es la mujer perfecta, me temo. Torrente de babas en el plató.

¡Y claro! errequeerre hizo la (pen)última.

Mensaje: no sé si llegaré a tiempo. Te llamo. Y claro, ni llamó, ni llegó, ni pollas… Pero ya da igual. Alguien lo ha escrito por aquí cerca: ella se lo pierde.

Hay gente demasiado acostumbrada a que estén encima de ellos (a veces podríamos decir a su servicio) y tienden a no valorar el tiempo ni el esfuerzo de los demás. Y lo peor es que acaban atrapados por otros que son peores que ellos y les hacen sufrir y etcétera…

Y no, esto no es rencor ni rabia contenida (vale, quizá un poco); esto suele pasar cuando abres los ojos después de haberlos tenido cerrados un tiempecito: se ven las taras. Sinceramente me parece egoista. Le he mandado un mensaje recriminando (en tono jocoso, claro) su actitud, y tampoco ha tenido el buen gusto de contestarme. En estos casos, la mala educación suele venir de la costumbre.

Espero que ésta sea la última vez que Raquel (sí, ya lo escribí, y qué gran peso me he quitado de encima) aparezca en este blog. Pero no se crean, amiguitos, no es por no agobiarles, es por mi propia higiene mental, más que nada.

Continúen atentos a esta sintonía y gracias por sus sinceras muestras de apoyo.

virus aniquilado

Me gustaría ser simple, básico si queréis, incluso malvado o dañino, para poder tener una insultante seguridad en mi mismo, y poder pasar de puntillas por la vida más que vivirla con esa intensidad y esa pasión que tanto visten. Al límite de la insensibilidad, de la anestesia, para evitar estos momentos en los que te meas en la intensidad, en la pasión, en el amor y en la inteligencia (denme solo de la emocional, por favor).

Me gustaría ser despiadadamente simple para no tener que escribir hoy en este blog, para poder estar en otro sitio con otra persona, y levantarme mañana… y pasado mañana… sabiendo que está ahí; aún sin disfrutarla al 100%, con la intensidad casi enfermiza que se nos supone a los apasionados. Sí, a esos que somos tan apasionados porque en realidad tenemos muy pocos momentos de esa felicidad tan plena que nos permite exprimirle todos los jugos a la existencia…

…bienhallado malestar general, al fin, por fin…

+++virus aún

Lo que me faltaba.

Resulta que este infecto virus estomacal se propaga a los dedos, acelera el ritmo cardiaco e incluso hace estragos en el cerebro.

No contento con equivocar los destinatarios de un maldito sms, equivoco sentimientos. Los reflejos, a la mierda. La cabeza embotada y el estómago hecho un ovillo.

Hola malestar general, hola angustia multiplicada…

Errequeerre, me dicen, busca amigos. Pues yo ya tengo muchos…

¿Vendrás a verme?

mimamámemima

Lo peor de un móvil…

… no es que los repetidores y la propia acumulación de ondas sean nociv@s para la salud, que llevarlo pegado al cuerpo te pueda provocar cáncer, que genere un enganche considerable, lo caras que resultan las llamadas, los problemas de cobertura, lo poco que dura la batería y que siempre se acaba en el momento más inoportuno, que sea tan jodidamente complicado conservar el número al cambiar de operadora, la mala gestión de sus servicios de atención al cliente o los accidentes que puede provocar hablar al volante.

No, os garantizo que lo peor que tiene el móvil es equivocarte de tecla y mandarle un sms a la persona equivocada.