De tiburones y cuervos

Gracias al nunca suficientemente ponderado Little Nemo, éstesudiyéi acaba de descubrir la joyita que pueden ver arriba. El tipo tiene un aspecto friqui a más no poder, pero su encanto es innegable. Emociona así, a pelo, con la miniguitarra y las macrogafas, con esa canción sobre tiburones y cuervos… pero, sobre todo, con ese pedazo de voz; ese tono hermoso y quebradizo a medio camino entre Antony y Sufjan Stevens. Bien, pues no se crean que es simplemente alguien que pasaba por allí. El menda atiende efectivamente por Yoann: Yoann Lemoine, un ilustrador y director de vídeos bastante espectacular. Pueden ver muestras de su trabajo aquí.

Pero resulta que el artista plástico Yoann también le da a la música, y que tiene sus cositas grabadas como Woodkid (supondremos que en un estudio casero) y colgadas en su MySpace. Escúchenlas, escúchenlas, que les van a gustar. Un remanso de paz y felicidad en forma de 6 canciones casi sin arreglos pero que no necesitan nada más. Éstesudiyéi se queda con Baltimore’s Fireflies y The Shore. Y, tras escucharlas, y disfrutarlas, por favor, esparzan rápido y a conciencia la buena nueva: a ver si es posible que este muchacho grabe más cosas e incluso edite algo. Si es que le interesa, claro… que bien pensado, lo mismo el menda está más a gusto cantando con sus chanclas de dedo en un rincón del Central Park.

In the mix Fever Ray Fever Ray

Misoginia y olé


El mundo del flamenco ha sido, es y será siempre misógino, machista, flamencólico, cerrado y hasta sordo. Si no, no se explica lo poco que se valora a Carmen Linares. Para el que les escribe, esta mujer -aunque jamás se le reconocerá- está a la altura artística de Morente o el mitificadísimo (aunque genial) Camarón. Por sencillez, por buen gusto, por su inigualable emoción, por el impresionante tono grave de su voz, por el fraseo potente y claro, por su conocimiento exhaustivo de los palos, por mezclar con genio y sin aspavientos tradición y modernidad. No tiene su Omega ni su Leyenda del tiempo -seguramente porque no la han dejado-, pero a cambio grabó una Antología de la mujer en el cante que, además de reivindicar a unas cuantas grandes olvidadas del sacrosanto flamenco, es sencillamente a-co-jo-nan-te (recomiendo la edición especial con dvd para que además la vean y escuchen cantando en directo).

No se explica que en 24 años solo le hayan dejado publicar 8 discos. Dejado, sí. Porque tras navegar por diversos sellos discográficos -esto es ya el colmo- incluso se ha tenido que montar uno propio (Salobre) y buscar el apoyo de la Residencia de Estudiantes (¡gracias!) para publicar su última joya: Raíces y alas. 10 cantes exquisitos a partir de otros tantos poemas de Juan Ramón Jiménez. Y, sobre todo, no se explica que éstesudiyéi se haya enterado ahora de su edición, cuando el disco se publicó el año pasado. Desde ya, queda añadida a los Flowies, a la lista de lo mejor de 2008 y a lo que haga falta ¿Como? ¿que no saben quién es? Lo ven…

In the mix Carmen Linares Raíces y alas