4 haikus de mierda

1
lentamente se fue constituyendo la asamblea
los miembros paralizados
su dolor como punto único en el orden del día
2
la mordaza, ley
la mierdaza, modus vivendi
3
no te gusta dejarte empantanado en el lodazal de tus delirios
pero no tienes otro remedio que agarrarte a tu propia rama
4
le llamas solucionar a reconstruir
le llamas correr a resbalar
le llamas huir a entrar en un bucle

The Song Remains the Same

A
Paralizado
por
el
exceso.
Arqueando la espalda
ante la presión
hasta hacer túnel
de mí mismo.
Dejadme exalar
el penultimo aliento
poco
a
poco
o
súbitamente


















B
En la órbita estelar 
de una noche sin frenos.
Saltando entre las jaras
rebozadito en estiércol.
Dime una cosita
o no contestes nada.
¿Sigo hasta el fondo

o hasta que nos asfixiemos?

EJAZZ

Eva Fernández. Fotografía: Alfredo Arias

Un amigo mío -a punto estuvo de dejar de serlo, como se entenderá perfectamente- lo soltó un día: “A las mujeres no les gusta el jazz”. Y se quedó tan ancho. No sé si en ese momento -unas cuantas y unos cuantos nos tiramos básicamente a su cuello- le logramos sacar de su lamentable error pero -por si aún tiene enmienda lo suyo- para él va este artículo. Desde luego, al jazz… SÍ le gustan las mujeres: EJAZZ (OJO: robo descaradamente el título del articulo a este fantástico cuarteto a capella de vocalistas gallegas).


Más allá de las vocalistas, papel al que en demasiadas ocasiones se reduce su aportación, hoy quiero hablar sobre todo de instrumentistas, arreglistas, compositoras… Y además, españolas. Son pocas, por desgracia. Fuera podemos mencionar a Mary Lou Williams, un caso muy significativo: pianista, compositora y arreglista (de Duke Ellington o Benny Goodman, sin ir más lejos) además de mentora, amiga y hasta profesora de mitos del calibre de Miles Davis, Charlie Parker, Dizzy Gillespie o Thelonious Monk ¿Cómo? ¿No han oído hablar de ella? Pues por ello aún son necesarios -por desgracia- artículos como éste.

Mary Lou Williams

¿Cómo son nuestras Esperanza Spalding, Norah Jones, Maria Schneider, Carla Bley? Una serie de acontecimientos me hacen querer escribir sobre mujeres en el jazz español. Primero, el festival Oysho Jazz You, nacido con el loable “objetivo de impulsar la música jazz femenina en nuestro país”. Consta de dos grandes citas, una en Madrid -el 11 de junio- y otra en Barcelona, el 12 de noviembre. China Moses (hija de la gran Dee Dee Bridgewater), Becca Stevens y -la espléndida aunque poco jazzie- Natalie Prass estarán actuando en el Auditorio Reina Sofía de la capital.

Maureen Choi. Foto: Marta Baeza


Antes, se han organizado tres conciertos en otros tantos restaurantes madrileños: en formato de showcase, restringidos y exclusivos. Protagonistas_ la cantante y compositora gallega Verónica Ferreiro, Alana Sinkëy (guitarrista, compositora y vocalista de Cosmosoul) y la violinista estadounidense de origen surcoreano Maureen Choi, afincada desde hace unos años en Madrid. Tuve la oportunidad de disfrutar de lo lindo con la fusión entre jazz, canción hispanoamericana y música clásica (latin jazz de cámara es su muy acertada auto-definición) de su Maureen Choi Quartet en el -¡salvado!- Café Central y publiqué esta reseña de su nuevo disco en la web de Club1906.

Eva Fernández. Fotografía: Alfredo Arias

En el Mercat de les flors de Barcelona (a falta de una confirmación de campanillas) actuarán Maika Makovski (tan lejana en principio al concepto como Natalie Prass en Madrid) y la jovencísima (21 años) Eva Fernández. Esta última deslumbró en la presentación del evento -el pasado 30 de abril, Día Internacional del Jazz-, dejando constancia de su elegantísima voz y su solvencia al saxo, acompañada tan solo por el teclista de su Eva Fernández Group: Josep Lluis Guart. Eva es otro de los descubrimientos del incansable Joan Chamorro, creador de la Sant Andreu Jazz Band; Big Band por la que han pasado más de 40 jóvenes, entre ellos otras dos espléndidas y jovencísimas realidades del jazz femenino español: la trompetista, saxofonista y cantante Andrea Motis; y la contrabajista y también vocalista Magalí Datzira. Los showcases de Jazz You en Barcelona permiten descubrir a otras tres jóvenes voces: Ariana Barrabés, Rocío Seligrat y Saphie Wells.

Naíma Acuña

Por último, destacar la única presencia femenina en el VIII Ciclo 1906 de Jazz de este año… a falta de confirmarse los artistas del Maratón de Jazz: la joven batería gallega Naíma Acuña. Ni siquiera comanda grupo en esta ocasión, llega dentro del trío de Ton Risco. Tiene nombre de standard (de Coltrane, ni más ni menos) y sus padres la llevaron a ver a Miles Davis con tan solo un año. Naíma asegura no haber llorado en todo el concierto. Pocas mujeres se dedican a la batería de jazz, y menos aún por aquí. Pero, fíjense, aún podemos mencionar a otra joven gallega, afincada en Berlín: Lucía Martínez. Aquí está al frente de su cuarteto.

A ver si vuelvo a hablar con este amigo mío, que lo mismo anda aún muy perdido…